Libre de parabenos, colorantes y sulfato
Es la línea que viene impresa en el tubo, y tiene una razón práctica detrás. Vitaflex está
pensada para aplicarse 2 a 3 veces al día sobre la misma zona durante semanas seguidas. En ese
régimen la piel recibe la fórmula una y otra vez, así que los tres componentes que más suelen
molestar en uso prolongado quedaron fuera desde el diseño de la fórmula.
- Sin parabenos: el sistema conservante no depende de ellos.
- Sin colorantes: la crema es blanca porque no lleva pigmento añadido.
- Sin sulfato: nada de tensioactivos sulfatados que resequen la zona.
Cuánto activo recibe la zona en cada aplicación
Una porción del tamaño de una avellana —alrededor de 1 g— cubre
una rodilla o un hombro. Con esta fórmula, esa porción deja sobre la zona
210 mg de activos: 50 mg de mentol,
40 mg de alcanfor, 50 mg de extracto de árnica,
30 mg de colágeno hidrolizado, 20 mg de lactato
de mentilo y 20 mg de vitamina C estable.
Extender más crema no aumenta el frío: la piel solo absorbe lo que cabe en esa superficie y el
resto se queda encima. Por eso la instrucción es capa fina y masaje, no cantidad.
Con esa dosis, un tubo de 50 g rinde alrededor de
50 aplicaciones: unas tres semanas tratando una zona
2 a 3 veces al día.
Por qué estas concentraciones y no más
Cada activo está en el tramo alto de su rango de uso, no por encima. El mentol
al 5 % y el alcanfor al 4 % se mueven dentro de los
márgenes con los que se formulan los productos de frío para músculos y articulaciones; por encima
de esos niveles el frío no crece, la irritación sí.
Lo mismo con el resto: el colágeno hidrolizado al 3 % y la vitamina C
estable al 2 % están en el techo de lo que una crema leave-on aprovecha —
más cantidad no se traduce en más efecto, solo en peor textura y menos estabilidad dentro del
tubo. Subir por subir sería un número más grande en una tabla y una crema peor sobre la piel.